
Sentencia del Tribunal Supremo sobre el plus de transporte en centros sanitarios privados
04/20/2026«`html
Isidro Díaz de Bustamante
Presidente de la Asociación de Centros y Empresas de Hospitalización Privada
La salud nos incumbe a todos, no sólo a los que formamos parte de este sector de actividad. Todos somos o seremos pacientes. Y la enfermedad no entiende de ideologías. Por eso, es muy peligroso intentar dividir en un área tan sensible. La sanidad pública y la privada no son excluyentes: son totalmente complementarias, siempre. Una sanidad, sin apellidos, es lo que defendemos desde la Asociación de Centros y Empresas de Hospitalización Privada de Madrid.
Hay quien, por prejuicios simplistas, cree que, para defender la pública es preciso atacar la privada. Pero, por desgracias, esta actitud excluyente también puede encontrarse, en ocasiones, dentro del sector privado entre quienes consideran que, para poner en valor su fortaleza, deben denostar la sanidad pública de todos.
El error es mayúsculo y no beneficia a nadie. En el caso concreto de la Comunidad de Madrid, nuestro ámbito de actuación, es patente que ambas, sanidad pública y privada, están interrelacionadas, se complementan y, juntas, son capaces de lograr grandes éxitos.
En Madrid, más de un 37% de los ciudadanos cuentan ya con algún tipo de seguro de salud privado. Aunque hay otras comunidades autónomas, como Cataluña, donde el aseguramiento privado tiene aún más peso, en Madrid ha experimentado un aumento en los últimos años. El modelo privado -ya sea como elección o a través de conciertos con la pública- asume el 39% de las intervenciones quirúrgicas, el 33% de los ingresos y el 28% de las urgencias que tienen lugar en nuestra región, y da cobertura a más de 2,6 millones de asegurados. La sanidad privada aporta, además, 6.804 camas, 548 centros y cuenta con más de 70.000 profesionales.
También en los últimos años, Madrid se ha consolidado como región europea líder en la sanidad pública. Está a la vanguardia en áreas clave, como el tratamiento del cáncer, con el que se ha situado a la cabeza de la Red Oncológica Europea. Cuenta con los mayores hospitales de referencia de España y se ha posicionado como una de las mejores autonomías en cuanto a listas de espera: nuestra comunidad tiene el tiempo medio de espera quirúrgico más bajo de todas las autonomías, 50 días. Los pacientes que aguardan más de seis meses son una minoría, frente a la situación de otras regiones. La tasa de pacientes en espera por 1.000 habitantes es de 11,23, lo que la coloca en cuarta posición.
«Quienes, de manera maniquea, creen que el crecimiento de la privada es merma de la pública olvidan importantes factores»
Estos datos demuestran que el éxito de una sanidad no excluye el de la otra. Quienes, de manera maniquea, creen que el crecimiento de la privada es merma de la pública olvidan importantes factores.
En primer lugar, Madrid acoge el mayor número de funcionarios y empleados públicos de nuestro país, muchos de los cuales cuentan con aseguramiento privado a través del modelo Muface. También en Madrid, hay una importante concentración de empleo cualificado y grandes empresas, más que en ninguna otra comunidad, pues numerosas multinacionales tienen aquí su sede en España o Iberia. Y muchas de estas compañías ofrecen seguros privados como beneficio laboral.
Por otro lado, los abonados a la confrontación olvidan que el seguro privado, en muchas ocasiones, complementa, no sustituye. Muchas personas utilizan la sanidad privada para determinadas consultas, pruebas diagnósticas o en ciertas especialidades, lo cual no implica falta de confianza en la pública, ni que no hagan uso de sus servicios. Acudir a la sanidad privada responde, para muchas personas, a la búsqueda de rapidez o comodidad, lo cual es habitual cuando aumenta el nivel de ingresos, de la misma manera que se contratan otros servicios. Y Madrid tiene una de las rentas per cápita más altas de España, además de una oferta amplia y accesible de servicios privados de salud.
Por tanto, la privada tiene éxito en Madrid, y eso es indudable. Pero la pública también es líder. El Gobierno de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha apostado de manera decidida por la colaboración para conservar la calidad asistencial, la capacidad de respuesta y para hacer frente a problemas como el de las listas de espera, que afectan de manera directa a la vida de los ciudadanos. Y los datos muestran que ha sido una buena idea.




